Dr. Pierpaolo Vittorini, coordinador del proyecto europeo TERENCE, proyecto financiado por el VII programa marco, en el que participó BISITE, sigue colaborando con nosotros en el desarrollo de tecnología médica.

Profesor e Investigador en la Universidad L’Aquila (Italia) y miembro de varios comités científicos de congresos como el MIS4TEL o PACBB, centra sus investigaciones tanto en el campo de Technology Enhanced Learning (TEL) como en e-HEALT. Como docente, imparte diversas clases de computación, informática médica y sistemas informáticos, llegando a recibir el premio "Giuseppe Carruba" al mejor profesor de la Facultad de Medicina y Cirugía en el año académico 2006/2007.

La audición como punto de partida

Dentro el proyecto TERENCE (consorcio internacional de 12 universidades y diferentes empresas) desarrollamos una plataforma para lograr que niños entre los 7 y 11 años de edad con dificultades de audición mejoraran su capacidad de lectura, mejorando así su rendimiento escolar.

En la actualidad, desarrollamos una plataforma que incluye hardware y software que permite medir los niveles de audición. El aparato está formado por un audífono y por un transductor óseo que envía estímulos y devuelve datos del estado de la cóclea con lo que se puede averiguar si el nervio está dañado.

El resultado es una audiometría en la que se evalúa la capacidad para escuchar sonidos por conducción ósea. Durante el examen se van produciendo sonidos en distintos frecuencias (125 Hz, 250 Hz, 500 Hz, 1.000 Hz, 2.000 Hz, 3.000 Hz, 4.000 Hz y 8.000 Hz) y con distinta intensidad (de 20 dB a 120 dB). Una vez recogidos los datos, se presentan en forma de gráfica en la aplicación móvil, facilitando el análisis de los niveles de audición de la persona.

Para el análisis de datos, (siempre considerando que la atención médica es lo más adecuado) hay que tener en cuenta que el rango normal que llegan a escuchar los humanos, en cuanto a tono, es de unos 20 a 20.000 Hz (el lenguaje humano se emite con un tono entre los 500 y 3.000 Hz). A modo de precaución en cuanto a la intensidad, sonidos con más de 85 dB, que por ejemplo, son los que se escuchan en un concierto de música rock, pueden ocasionar una disminución en la capacidad auditiva (hipoacusia) al cabo de unas horas. Aquellos sonidos que superan los 120 dB pueden llegar a producir dolor e hipoacusia casi de inmediato.

Tinitus device

Para más información sobre el proyecto TERENCE puedes consultar la página oficial www.terenceproject.eu o nuestra página web http://bisite.usal.es/. También estamos disponibles en las redes sociales: Facebook, Twitter, LinkedIn y Google+

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