Gabino Verde, Graduado en Ingeniería Informática por la Universidad de Salamanca y colaborador del grupo de investigación BISITE, recibió el pasado miércoles el tercer premio Campus Emprendedor en la modalidad de Idea Empresarial.

Campus Emprendedor es un certamen impulsado por la Junta de Castilla y León que tiene como objeto la generación de proyectos empresariales basados en los trabajos de investigación de los universitarios. En la edición de este año se presentaron 88 propuestas en dos categorías, de las que se han premiado seis.

El proyecto de Gabino Verde consiste en un analizador automático de imágenes de la retina para la prevención temprana de enfermedades, denominado ALTAIR. Se trata de un software capaz de interpretar retinografías (un tipo de análisis de la retina bastante habitual en Oftalmología) que permite determinar la aparición de enfermedades como la hipertensión sistemática, la diabetes mellitus y otras alteraciones cardiovasculares y neurológicas. Para ello, el software analiza e interpreta el grosor de los vasos sanguíneos que recorren la retina, ofreciendo una información fiable a través de un sistema sencillo, poco invasivo y menos costoso que otro tipo de analíticas.

Para llevar a cabo su proyecto, Gabino ha contado con la dirección del catedrático del Departamento de Biología Celular y Patología Miguel Ángel Merchán, así como de Luis García Ortiz (Medicina), y de Carolina Zato (Informática), que forma parte del grupo de investigación BISITE.

La idea surgió a partir de la buena relación que BISITE mantiene con investigadores de la rama biosanitaria fruto de colaboraciones previas. Nos explicaron que les sería de utilidad disponer de una herramienta que les permitiera obtener la mayor cantidad posible de información a partir de las retinografías, porque de los vasos sanguíneos se puede conseguir información muy valiosa”. El reto era desarrollar un software que permita extraer y organizar de manera automática esa información, y a eso se ha dedicado Gabino Verde durante los últimos meses.

Las claves del proyecto son dos, según explica su creador: “El grado de precisión que se obtiene con esta herramienta, gracias a que hemos depurado mucho los algoritmos, y la potencialidad de un sistema como este, que puede emplearse en vez de otros sistemas más caros y complejos”.

El éxito y el reconocimiento han llegado gracias a la dedicación de Gabino Verde y a la ayuda de su tutor y colaboradores. “Para poder abordar este trabajo ha sido clave la colaboración entre miembros de diferentes áreas de investigación. Sin ese diálogo entre especialistas de distintos ámbitos de la ciencia, un trabajo de este tipo sería imposible”, explica.

Desde que el proyecto se ha dado a conocer, varias empresas y profesionales se han dirigido a Gabino Verde para interesarse por ALTAIR. De momento, sus creadores siguen trabajando para pulir el producto y poder ofrecer una versión más robusta que el prototipo actual, con la ilusión de que a corto plazo el sistema pueda estar funcionando y contribuyendo a la mejora del diagnóstico médico.